Perú vota hoy: 36 candidatos, un congreso bicameral y la gran pregunta — ¿llegará López Aliaga a segunda vuelta?


Más de 27 millones de peruanos acuden a las urnas este 12 de abril en las elecciones más fragmentadas de la historia reciente del país. Rafael López Aliaga, el candidato más polémico de la derecha, juega su carta más importante.
Este domingo 12 de abril de 2026, más de 27 millones de peruanos están acudiendo a las urnas en lo que los analistas califican como las elecciones más complejas y fragmentadas de la historia democrática reciente del país andino. En juego está la presidencia, la vicepresidencia, 60 senadores, 130 diputados y representantes ante el Parlamento Andino — todo en una sola jornada que marcará el rumbo de Perú para los próximos cinco años.
El escenario es inédito: 36 fórmulas presidenciales compiten en una carrera donde ningún candidato supera cómodamente el 15% de intención de voto según las últimas encuestas. Esta fragmentación extrema hace casi imposible predecir quiénes pasarán a la segunda vuelta, prevista para el 7 de junio de 2026.
Entre todos los candidatos, ninguno genera tanto debate como Rafael Bernardo López Aliaga Cazorla, el empresario limeño, miembro del Opus Dei y líder de Renovación Popular que se ha convertido en el rostro más reconocible de la derecha radical peruana.
Nacido el 11 de febrero de 1961 en Lima y criado en Chiclayo, López Aliaga se formó como ingeniero industrial en la Universidad de Piura, con posgrado en la Universidad del Pacífico. Su carrera empresarial incluye la presidencia de Peru Holding de Turismo y participaciones en hotelería, ferrocarriles y educación. Pero es su carácter explosivo, su retórica sin filtros y sus posiciones ultraconservadoras lo que lo han convertido en un fenómeno político difícil de ignorar.
En 2021 obtuvo el tercer lugar en la primera vuelta con cerca del 12% de los votos. Fue elegido alcalde de Lima en 2022, cargo que ejerció hasta octubre de 2025, cuando renunció para dedicarse de lleno a su candidatura presidencial 2026, acompañado en la fórmula por Norma Yarrow.
El balance de su administración municipal es motivo de intenso debate. En el haber, López Aliaga impulsó obras viales en convenio con el Ejército Peruano, rehabilitó vías en distritos periféricos, fortaleció la seguridad con cámaras y serenos, e impulsó iniciativas culturales para mejorar la imagen internacional de Lima.
En el debe, su gestión enfrentó críticas persistentes por alta desaprobación en temas de inseguridad ciudadana, endeudamiento municipal y controversias en contrataciones públicas. Proyectos emblemáticos como los tranvías y la ampliación del Metropolitano quedaron en el papel. La promesa de entregar motocicletas para patrullaje se cumplió parcialmente, pero el problema de la delincuencia — su principal bandera — no mostró mejoras sustanciales.
El plan de gobierno de López Aliaga es quizás el más radical de todos los candidatos en liza. Sus propuestas generan tanto adhesión fervorosa como rechazo absoluto, sin puntos intermedios:
En seguridad y justicia: reforma judicial con meritocracia, retiro de Perú de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, inversión masiva en inteligencia, envío de delincuentes a cárceles en la selva amazónica, y cadena perpetua para delitos graves como extorsión y violación. También propone un referéndum sobre la pena de muerte.
En economía: reducción drástica del Estado mediante la fusión de ministerios, atracción de inversión privada extranjera, desarrollo de infraestructura ferroviaria y portuaria, y una propuesta que ha generado especial controversia: la creación de una criptomoneda peruana respaldada en oro.
En educación y salud: tablets e internet para todos los estudiantes, énfasis en inglés, chino mandarín e inteligencia artificial como materias obligatorias; construcción de hospitales en provincias y reforma de EsSalud con medicamentos genéricos.
Otras propuestas: el traslado de la capital del país a Junín, la deportación de migrantes irregulares y la ya mencionada consulta popular sobre la pena de muerte.
El panorama electoral peruano de 2026 es un rompecabezas de difícil solución. Según las últimas encuestas disponibles antes del cierre de campaña, Keiko Fujimori (Fuerza Popular) lidera la intención de voto, seguida de cerca por López Aliaga, Carlos Álvarez y Jorge Nieto Montesinos (Partido del Buen Gobierno), en una carrera donde la diferencia entre el primero y el quinto lugar es de apenas pocos puntos porcentuales.
Esta fragmentación extrema tiene una explicación histórica: Perú ha destituido a cuatro presidentes en la última década, lo que ha erosionado profundamente la confianza en los partidos tradicionales y abierto el espacio para decenas de candidaturas alternativas. El regreso al Congreso bicameral — con un Senado de 60 miembros y una Cámara de Diputados de 130 — añade una capa adicional de complejidad al proceso.
El resultado de estas elecciones tiene implicaciones que van más allá de las fronteras peruanas. Perú es la quinta economía de América Latina y un actor clave en la región andina. La victoria de un candidato de derecha como López Aliaga o Fujimori consolidaría el giro conservador que ya se observa en Argentina con Milei, en El Salvador con Bukele y en Ecuador con Noboa.
Para la comunidad cubana en el exilio, el proceso peruano es un recordatorio de algo fundamental: que la democracia, con todos sus defectos y su caos aparente, es infinitamente superior a cualquier sistema de partido único. Perú tiene 36 candidatos disputando el poder de forma pacífica. Cuba lleva 67 años sin una sola elección libre.
Los primeros resultados oficiales de la ONPE (Oficina Nacional de Procesos Electorales) comenzarán a conocerse a partir del cierre de los centros de votación. Dado el nivel de fragmentación, es probable que la definición de los dos candidatos que pasarán a segunda vuelta se extienda hasta bien entrada la noche del domingo o incluso hasta el lunes.
Lo que sí es seguro es que Perú vivirá hoy una jornada histórica — la más compleja de su historia democrática reciente — y que el resultado, sea cual sea, marcará el inicio de una nueva etapa política para el país andino.
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Periodista y colaborador de Cuba, la libertad avanza, medio independiente dedicado a informar sobre la realidad cubana con rigor y compromiso con la libertad.

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Publicado el 12 de abril de 2026 por Cuba, la Libertad Avanza