"Nos preparamos para la invasión": La diplomática cubana en Washington rompe el silencio — y lo que dijo cambia todo


Lianys Torres Rivera, embajadora de Cuba en EE.UU., declaró en exclusiva a The Hill que las negociaciones con Washington no tienen progreso, que Cuba realiza ejercicios militares para una posible invasión, y reveló el papel secreto de "Raulito" Rodríguez Castro como negociador sin título oficial.
"Nos preparamos para la invasión": La diplomática cubana en Washington rompe el silencio — y lo que dijo cambia todo
Mientras Donald Trump aterrizaba en Alaska de regreso de Pekín, y mientras la CIA seguía negociando en La Habana, la diplomática cubana de más alto rango en Washington se sentó con The Hill para una entrevista exclusiva que sacudió los círculos políticos de la capital estadounidense.
Lianys Torres Rivera, la embajadora de Cuba en Estados Unidos, habló desde la Embajada cubana en Washington el 14 de mayo —el mismo día que el director de la CIA John Ratcliffe visitaba La Habana— y sus palabras dibujaron un cuadro muy diferente al que la Casa Blanca ha estado presentando públicamente.
Las negociaciones entre Cuba y Estados Unidos, dijo, no tienen ningún progreso. Cuba se está preparando militarmente para una posible invasión estadounidense. Y el hombre que está negociando en nombre del régimen —"Raulito" Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro— no tiene ningún título oficial en el gobierno ni en el Partido Comunista.
## "No hay progreso en las negociaciones"
La primera bomba que lanzó Torres Rivera fue directa y sin ambigüedades: las negociaciones con Washington no están avanzando.
"Estamos pasando por uno de los momentos más difíciles, si no el más difícil, en la relación bilateral", dijo la diplomática.
Cuando se le preguntó sobre el estado de las conversaciones, fue categórica: no hay progreso. La CIA advirtió esta semana que la ventana de negociaciones "no permanecerá abierta indefinidamente" y que "los cubanos no deben tener ilusiones de que el presidente no hará cumplir las líneas rojas". Torres Rivera respondió con sus propias líneas rojas.
"La independencia de Cuba no está en negociación", dijo. "No pondremos sobre la mesa nuestro sistema político ni nuestro orden interno, que el pueblo de nuestro país decide de manera soberana. Esas son las líneas rojas."
La posición es coherente con lo que el canciller cubano Bruno Rodríguez le dijo a CNN esta semana: "El pueblo cubano no negociará bajo amenazas."
## Cuba se prepara para la guerra
La segunda revelación de Torres Rivera fue aún más perturbadora: el régimen cubano está realizando ejercicios militares activos en preparación para una invasión estadounidense.
"Nos estamos preparando para esto", dijo la embajadora, refiriéndose a un posible ataque militar de EE.UU. "Ahora más que nunca. No podemos ser ingenuos."
Aclaró que la preparación es defensiva, no ofensiva. "No nos estamos preparando para ser los primeros en tomar ninguna acción contra el territorio de EE.UU. ni contra el pueblo estadounidense. No queremos eso. Nos estamos preparando para defendernos."
Pero añadió una advertencia directa: "Podría ser un gran error. Podría ser un baño de sangre. No queremos que los cubanos mueran en Cuba, ni que ningún soldado estadounidense muera."
Estas declaraciones llegan días después de que el presidente Miguel Díaz-Canel dijera en una rara entrevista con NBC News: "Nos defenderemos, y si tenemos que morir, moriremos."
El tono no es retórico. El ministro de Energía cubano anunció el jueves que Cuba ha agotado completamente sus reservas de combustible —sin diesel, sin fuel oil— mientras el bloqueo estadounidense corta el suministro de petróleo venezolano y mexicano. La ONU calificó la situación de "inanición energética" que está "socavando los derechos a la alimentación, la educación, la salud y el saneamiento" de los cubanos.
## El enigma de "Raulito": el negociador sin título
La tercera revelación de Torres Rivera fue quizás la más reveladora desde el punto de vista político: el hombre que está negociando en nombre del régimen cubano con Washington es Raulito Rodríguez Castro —nieto de Raúl Castro, sobrino bisnieto de Fidel— y no tiene ningún cargo oficial en el gobierno ni en el Partido Comunista.
Torres Rivera se negó a comentar sobre el papel de Rodríguez Castro o su significado. Pero el hecho de que The Hill lo confirmara y que la embajadora no lo desmintiera es en sí mismo una confirmación.
¿Por qué un hombre sin título oficial está liderando las negociaciones más importantes en la historia reciente de Cuba?
La respuesta que circula en los círculos diplomáticos de Washington es inquietante: podría estar siguiendo el modelo Venezuela. Cuando EE.UU. invadió Venezuela en enero de 2026, el proceso incluyó negociaciones con Delcy Rodríguez —la vicepresidenta venezolana— quien terminó siendo instalada como líder del país de transición. El paralelo con Raulito es evidente: un miembro de la familia Castro sin cargo oficial, potencialmente posicionado para liderar una transición que preserve parte de la estructura de poder existente mientras satisface las demandas mínimas de Washington.
El congresista cubanoamericano Mario Díaz-Balart (R-Florida) dijo a The Hill que no apoyaría instalar a otro Castro. "Ese régimen tiene que irse", dijo. Pero añadió que si Cuba tuviera "elecciones reales", no le preocupa quién gane. "¿Alguien cree que alguno de estos tipos involucrados en ese régimen tiene la más mínima posibilidad de obtener un voto? La realidad es que, por supuesto, no."
## Los $100 millones que Cuba dice no conocer
Otro dato revelador de la entrevista: Torres Rivera dijo que Cuba no conoce los detalles de la oferta de $100 millones en ayuda humanitaria que el secretario de Estado Marco Rubio anunció públicamente el jueves.
"No conocemos los detalles de esta ayuda. No sabemos si es en efectivo, si es ayuda material", dijo. "Solo sabemos lo que se dijo públicamente ayer."
Es una declaración que contradice la narrativa de la Casa Blanca, que ha presentado la oferta como una propuesta concreta ya comunicada al régimen. Si Torres Rivera dice la verdad, Washington anunció públicamente una oferta que nunca fue formalmente presentada a La Habana —una táctica de presión pública más que una negociación real.
Rubio, por su parte, fue directo sobre las condiciones: "Hay $100 millones en comida y medicina disponibles para ellos ahora mismo. La única condición es que tiene que ser distribuida por organizaciones no gubernamentales. Esta no puede ser ayuda humanitaria que el gobierno robe para sí mismo."
La oferta incluiría también internet satelital gratuito para todos los cubanos a través de Starlink de Elon Musk durante dos años, distribuido a través de la Iglesia Católica.
Torres Rivera dijo que Cuba está abierta a recibir ayuda "siempre que no constituya manipulación política". "Cuba nunca ha rechazado la ayuda extranjera, nunca cuando se hace de buena fe, cuando no se hace para manipulación política, sino solo para atender las necesidades del pueblo cubano", dijo.
## El Congreso frena a Trump: "Tenemos las manos llenas con Irán"
Un dato que la Casa Blanca no ha querido destacar: hay una resistencia significativa dentro del propio Partido Republicano a una acción militar en Cuba.
El líder de la mayoría en el Senado, John Thune (R-Dakota del Sur), dijo esta semana que preferiría que el régimen cubano cayera "orgánicamente" y que EE.UU. "simplemente tiene las manos llenas" después de invadir Irán, un conflicto que ha durado mucho más de lo que la administración esperaba.
"Creo que ahora mismo estamos enfocados en donde estamos, y eso es intentar abrir el Estrecho de Ormuz", dijo Thune.
Treinta demócratas también firmaron esta semana una carta instando a los líderes de la administración Trump a abandonar cualquier plan de invasión de Cuba.
El Senado ya votó en contra de un esfuerzo liderado por los demócratas para bloquear una invasión, pero el hecho de que muchos republicanos estén advirtiendo en privado contra la acción militar sugiere que la opción militar tiene más obstáculos de los que Trump ha reconocido públicamente.
## China sale de Pekín sin mencionar a Cuba
El mismo día que Torres Rivera daba su entrevista, Trump concluía su cumbre con Xi Jinping en Pekín. Y en todos los comunicados oficiales de ambos países —la Casa Blanca y el Ministerio de Relaciones Exteriores de China— Cuba no fue mencionada ni una sola vez.
Horas después de que Trump partiera de Pekín, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China hizo una declaración sobre Irán: "No tiene sentido continuar este conflicto que no debería haber ocurrido en primer lugar. Encontrar una salida temprana a la situación es en interés no solo de EE.UU. e Irán, sino también de los países de la región y del resto del mundo."
Sobre Cuba: silencio total.
Para el régimen cubano, ese silencio es la señal más clara de que su principal aliado diplomático en el mundo ya no los cubrirá en esta negociación. Cuba está sola frente a Washington.
## El 20 de mayo: cinco días para decidir
Torres Rivera habló el 14 de mayo. Faltan cinco días para el 20 de mayo, el Día de la Independencia de Cuba —una fecha cargada de simbolismo tanto para la diáspora en Miami como para los círculos políticos de Washington.
Con las negociaciones "sin progreso", Cuba preparándose militarmente para una invasión, el combustible agotado, las protestas en las calles, y la CIA habiendo visitado La Habana el mismo día que la embajadora daba su entrevista, el panorama es el de una crisis que se acerca a un punto de inflexión.
La pregunta que nadie puede responder todavía es: ¿cuál de los dos lados cederá primero?
Washington tiene la presión del tiempo: la guerra en Irán se prolonga más de lo esperado, el Congreso está inquieto, y una segunda invasión en el hemisferio sería políticamente costosa. La Habana tiene la presión del colapso: sin combustible, sin electricidad, con protestas en las calles y sin el respaldo diplomático de China.
Ambos lados están apostando a que el otro cederá primero. Y el 20 de mayo se acerca.
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Autor
Periodista y colaborador de Cuba, la libertad avanza, medio independiente dedicado a informar sobre la realidad cubana con rigor y compromiso con la libertad.

Trump dijo "acuerdos fantásticos". Xi dijo "cumbre histórica". Pero cuando los periodistas compararon los comunicados oficiales de ambos países, encontraron algo desconcertante: las dos superpotencias no se pusieron de acuerdo sobre lo que acordaron. Para Cuba, que observa desde el ojo del huracán, las implicaciones son directas.

Cuba se quedó sin diesel ni fuel oil. El 65% del país estuvo en la oscuridad. Y entonces Díaz-Canel hizo algo histórico: dijo que Cuba aceptaría los $100 millones de ayuda de EE.UU. Pero Rubio fue tajante: "Los líderes de Cuba deben irse."

La cumbre de dos días en Pekín terminó con Trump proponiendo un pacto nuclear trilateral con China y Rusia, Xi advirtiendo privadamente sobre Taiwán, y un silencio ensordecedor sobre Cuba. El régimen cubano esperaba que Pekín dijera algo. No dijo nada.
Publicado el 15 de mayo de 2026 por La Redacción de Cuba, la Libertad Avanza