Video estremecedor: niños cubanos juegan sobre los techos en ruinas de la Iglesia de Paula en La Habana Vieja


Un video difundido en redes sociales muestra a varios niños trepando y jugando sobre los deteriorados techos de la Iglesia de Paula, en La Habana Vieja, a gran altura y sin ningún tipo de supervisión adulta.
Un video difundido en redes sociales ha generado alarma e indignación entre cubanos dentro y fuera de la isla: varias imágenes muestran a niños jugando sobre los techos en ruinas de la Iglesia de Paula, uno de los edificios históricos más emblemáticos de La Habana Vieja, a una altura considerable y sin ningún adulto a la vista.
Las imágenes, captadas desde un punto elevado cercano, revelan a los menores caminando y trepando por estructuras deterioradas, entre tejas rotas y cornisas desmoronadas, con el riesgo de una caída mortal a cada paso. La iglesia, construida en el siglo XVIII y declarada Monumento Nacional, lleva décadas en estado de abandono y deterioro progresivo, víctima de la misma negligencia que consume el patrimonio arquitectónico de la capital cubana.
Lo que el video deja al descubierto no es solo una situación de peligro inmediato, sino el retrato de una infancia que crece sin supervisión, sin espacios seguros de recreación y sin que el Estado cumpla su supuesta función protectora. En Cuba, donde el régimen lleva décadas proclamando que "la revolución es por los niños y para los niños", la realidad que muestran estas imágenes es devastadora.
¿Dónde están los padres? En muchos casos, trabajando en múltiples empleos para sobrevivir a la crisis económica más severa en décadas, o haciendo colas interminables para conseguir alimentos básicos. ¿Dónde están las autoridades? Ausentes, como lo están de los hospitales sin medicamentos, de las calles sin alumbrado y de los edificios que se derrumban sobre sus habitantes.
La Iglesia de Paula, ubicada frente al puerto de La Habana, es uno de los templos más antiguos de la ciudad. Construida originalmente en 1664 y reconstruida en el siglo XVIII tras un huracán, sobrevivió siglos de historia solo para ser abandonada a su suerte bajo el régimen castrista. Hoy, su estructura deteriorada se ha convertido en un peligroso patio de juegos improvisado para niños que no tienen otro lugar donde ir.
El estado de los techos, visiblemente dañados en el video, evidencia años de falta de mantenimiento. Tejas desplazadas, grietas en las cornisas y estructuras que podrían ceder en cualquier momento conforman el escenario donde estos menores arriesgan su vida cotidianamente.
En un país donde la crítica al gobierno puede costar la libertad, pocos se atreven a preguntar públicamente: ¿por qué los niños cubanos tienen que jugarse la vida sobre edificios en ruinas? ¿Por qué no hay parques seguros, instalaciones deportivas accesibles ni espacios recreativos dignos en La Habana Vieja?
La respuesta, incómoda para el régimen, es simple: décadas de mala gestión, corrupción y prioridades equivocadas han dejado a la infancia cubana sin la infraestructura básica que merece. Mientras los hoteles de lujo para turistas se multiplican en La Habana Vieja, los niños del barrio trepan por iglesias coloniales en ruinas buscando un lugar donde jugar.
Este video no es una anécdota. Es el síntoma de un sistema que ha fallado a su generación más vulnerable. Y mientras el régimen siga sin rendir cuentas, seguirán siendo los niños cubanos quienes paguen el precio más alto.
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Publicado el 25 de marzo de 2026 por Redacción Cuba la libertad avanza