Se apagó el último: el central Melanio Hernández cierra y Cuba se queda sin un solo ingenio azucarero funcionando


El único central azucarero que aún molía caña en toda Cuba, el Melanio Hernández de Tuinucú (Sancti Spíritus), fue obligado a detener operaciones por la crisis energética. Llevaba producido el 40% de su plan cuando se quedó sin combustible. Los trabajadores ahora producen carbón vegetal y aran con bueyes. La industria que definió a Cuba durante siglos ha colapsado un 98.5% desde su máximo histórico.
Sancti Spíritus, Cuba – 29 de marzo de 2026 – El último símbolo de lo que alguna vez fue la industria más poderosa de Cuba acaba de apagarse. El central azucarero Melanio Hernández, ubicado en Tuinucú, Sancti Spíritus, el único ingenio que aún estaba moliendo caña en toda la isla, se vio obligado a detener sus operaciones por la devastadora crisis energética que azota al país.
La noticia, confirmada por el propio diario oficialista Granma, representa mucho más que el cierre de una fábrica: es el certificado de defunción de la industria azucarera cubana, aquella que durante siglos fue el motor económico de la nación y que el régimen castrista prometió llevar a niveles históricos.
El Melanio Hernández no era un central cualquiera. En la zafra 2024-2025, fue el único de toda Cuba que cumplió con su plan de producción, alcanzando aproximadamente 21,000 toneladas de azúcar y superando las previsiones en 1,800 toneladas. Fue el orgullo de un sector en ruinas, el ejemplo que el régimen exhibía para demostrar que "la Revolución sigue produciendo".
Para la zafra 2025-2026, el plan era más modesto: 14,000 toneladas. Comenzó la molienda con un mes de retraso —en enero en vez de diciembre— pero las cosas marchaban razonablemente bien. Según su director, Antonio Viamontes Perdomo, el central llevaba producido el 40% del plan (unas 5,600 toneladas) cuando llegó la orden de parar.
¿La razón? No hay combustible. Así de simple. Así de devastador.
El cierre del Melanio Hernández es consecuencia directa del bloqueo efectivo de combustible impuesto por la administración de Donald Trump. Desde que Washington decidió cortar el envío de crudo a Cuba bajo amenaza de aranceles y sanciones secundarias, todos los barcos que han intentado acercarse a la isla han terminado virando hacia otro destino.
El caso más reciente es el del tanquero Sea Horse, con bandera de Hong Kong, cargado con aproximadamente 190,000 barriles de gasoil ruso, que cambió abruptamente su rumbo en el Caribe y se dirigió a Venezuela en lugar de entregar el combustible a Cuba. Ahora, todos los ojos están puestos en el Anatoly Kolodkin, cargado con más de 700,000 barriles rumbo a Matanzas, aunque es muy dudoso que logre completar su viaje.
Sin Maduro enviando crudo como antes, y con las sanciones de Trump cerrando todas las puertas, Cuba se quedó literalmente sin gasolina para mover sus propias fábricas.
Los números hablan por sí solos y son escalofriantes:
Para ponerlo en perspectiva: Cuba pasó de producir 8.5 millones de toneladas a no llegar ni a 130,000. Eso es una caída del 98.5%. No existe en la historia económica mundial un colapso tan brutal de una industria nacional.
Lo que está pasando con los trabajadores azucareros es la imagen perfecta de lo que el comunismo le ha hecho a Cuba. Según el propio Granma, en Ciego de Ávila, las 55 unidades y cuatro empresas azucareras de la provincia han tenido que redirigir sus esfuerzos ante la imposibilidad de moler caña. ¿A qué se dedican ahora los trabajadores del azúcar?
Más de 4,500 trabajadores del sector azucarero —estatales, productores y cooperativistas— han tenido que buscar estas alternativas de supervivencia. Reidel López Santana, coordinador de Azcuba en Ciego de Ávila, lo dijo con una naturalidad que da escalofríos: "Se ha implementado la producción de alimentos mediante el empleo de la tracción animal, aprovechando los recursos existentes".
Traducción: volvimos al siglo XIX porque el comunismo destruyó todo.
En diciembre de 2025, Osbel Lorenzo Rodríguez, primer secretario del Partido Comunista en Las Tunas, declaró con toda la pompa revolucionaria que la de 2026 debía ser "la zafra de la dignidad, la vergüenza, el honor". Tres meses después, el único central que molía tuvo que cerrar y los trabajadores están arando con bueyes.
¿Dignidad? ¿Vergüenza? ¿Honor? Lo único que queda es la vergüenza de un régimen que convirtió al mayor productor de azúcar del Caribe en un país que no puede ni endulzar su propio café.
El cierre del Melanio Hernández no es solo una noticia económica. Es el símbolo definitivo del fracaso total del modelo comunista cubano. Un país que vivió del azúcar durante siglos, que tenía la infraestructura, el conocimiento y la tierra para ser potencia mundial, hoy no puede mantener funcionando ni un solo central azucarero.
Mientras el director del central dice que volverán a moler "apenas las condiciones lo permitan y el país así lo decida", la realidad es que no hay combustible, no hay piezas de repuesto, no hay inversión y no hay futuro bajo este sistema.
Cuba alguna vez fue sinónimo de azúcar. Hoy es sinónimo de miseria, apagones y hambre. Y el último central que resistía acaba de apagar sus chimeneas.
La industria azucarera cubana ha muerto. El comunismo la mató. 🇨🇺
Fuentes: 14ymedio, Granma (diario oficial del PCC), Escambray, CiberCuba. Foto: Central Melanio Hernández, Tuinucú, Sancti Spíritus.
Nota editorial: Este artículo contiene opiniones del equipo editorial de Cuba, la libertad avanza, basadas en hechos documentados por fuentes periodísticas verificadas, incluyendo medios oficiales del régimen cubano. Las opiniones expresadas son responsabilidad exclusiva de esta redacción.
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Según la investigación de Latinus y la Auditoría Superior de la Federación, la administración de Sheinbaum firmó al menos tres contratos por 227 millones de pesos con Neuronic Mexicana, empresa fachada de BioCubaFarma, para comprar medicamentos contra el cáncer. El dinero va directo a las arcas del régimen de Díaz-Canel.

El tanquero Sea Horse (bandera de Hong Kong, IMO 9262584), cargado con aproximadamente 190.000 barriles de gasoil de origen ruso, cambió abruptamente su rumbo en el Caribe y se dirige al puerto de Puerto Cabello, Venezuela, en lugar de entregar el combustible tan necesitado en Cuba.

En 2025 Cuba recibió apenas 1.810.663 turistas, un 17,8% menos que el año anterior y la cifra más baja desde 2002. Pese a la crisis energética y la caída de vuelos, una parte de la infraestructura hotelera se mantiene operativa en La Habana y Varadero.
Publicado el 29 de marzo de 2026 por Redacción Cuba La Libertad Avanza